Viva la experiencia de observar cómo los artesanos preservan con su saber y habilidad una de las artes aplicadas más importantes del país, en un proceso totalmente a mano y donde cada una de las piezas es cuidadosamente elaborada manteniendo una tradición vigente desde fines del siglo XVI.
El taller abrió formalmente, en las instalaciones que hoy ocupa, el 8 de septiembre de 1990. Eran épocas difíciles en este gremio por lo que era vital la revaloración de la talavera de Puebla. Desde el principio se pretendió ir más allá de lo que siempre se había elaborado, proponiendo diseños nuevos basados en la descontextualización de los detalles incluidos en piezas antiguas. Todos estos cambios se implementaron con el objetivo de ofrecer algo diferente y contemporáneo por su sencillez y elegancia sin dejar a un lado los diseños tradicionales que han formado parte de la talavera poblana.
Haciendo que cada pieza sea unica e ideal para sus regalos corporativos y regalos de fin de año, que pueden ser personalizados de acuerdo a su gusto.
Gracias al esfuerzo y a la filosofía de máxima calidad que hemos alcanzado, el taller se ha posicionado como el alfar talaverano más exitoso de la ciudad.
